QUE SE VAYAN TODOS Y VAMOS A UN MOVIMIENTO AMPLIO CIUDADANO PARA UN PAIS MÁS JUSTO


El 30 de julio de 1989 la Concertación y la Alianza plebiscitaron un proyecto de Constitución que consagró el sistema binominal de elecciones, que permitiría, fuere cual fuere la coalición en el poder, gobernar sin que una coma de las instituciones aprobadas fuere cambiada y como corolario decidieron compartir el poder en sucesivos períodos presidenciales. De hecho, en lo básico ni los cuatro gobiernos de la Concertación en 20 años ni el que inició Piñera el 2010, significaron cambios traumáticos para ambas coaliciones que eligieron recorrer un camino común hace dos décadas.

En la hora de los balances las carencias de la ciudadanía demuestran el daño social y cultural que puede hacer la lógica mercantil cuando se erige como fórmula de gobierno. Ese fue el elemento central que inspiró a la Concertación y a la Alianza –fórmula dual de gobierno del cual no podían esperarse cambios desde su interior. Peor aún, el centro izquierda en la Concertación siempre estuvo consciente que la “democracia de los acuerdos” significó echar por la borda el programa de izquierda que la Asamblea de la Civilidad [abril 1986] – ¿quien la recuerda? – presentó al país en los años ‘80. Es más, todos los dirigentes que participaron en la emblemática primera masiva concentración contra la dictadura en Santiago el 4 de septiembre de 1983 en Avenida General Velazquez, fueron excluidos de su dirigencia. ¿Su pecado? Trabajar en la incorporación del pueblo en un programa que debía ser discutido en las bases. Por ello, fue posible escamotear las metas políticas y sociales que se propusieron al pueblo desde la Asamblea de la Civilidad. Ello explica que ninguna de las promesas que allí se hicieron en el terreno político constitucional, laboral, educacional en fin social vio la luz.


Llamado a manisfestación social este 21 de Mayo

El llamado es para este Sábado 21 de Mayo en la Plaza Los Héreos de Rancagua, a las 10 :30 hrs. instancia en para la cual otras organizaciones también han convocado a manifestarse, por lo que esperamos una importante asistencia.

Desde C.RE.A. hacemos un llamado a la ciudadanía rancaguina para manifestar en contra del actual gobierno y sus políticas, como forma de unificar y hacer más patentes las distintas reivindicaciones que emergen actualmente desde variados sectores de la sociedad, tales como la lucha de estudianes y profesores por la recuperación de una verdadera educación pública; la importante movilización en contra del proyecto Hidroaysén y otras conflictos ambientales; la la exigencia de juicio justo para los presos políticos mapuche; la recuperación del cobre para los chilenos, entre otras. Creemos que en la unidad de los descontentos y de las reivindicaciones contingentes e históricas es posible avanzar en las distintas demandas; así como en el estableciemiento de alianzas comenzar a desarrollar el germen del cambio social y político para el país.





Video de manidestación contra Hidroayén en Rancagua


El pasado viernes en Rancagua se vivió una manifestación con una masiva asistencia para protestar en contra de la aprobación ambiental del proyecto Hidroaysén. Se han anunciado nuevas movilizaciones en la ciudad y en todo el país, las cuales C.RE.A. apoya y se hace partícipe.

El Poder de la Conciencia

Por Carlos Poblete Ávila*

Chile será un mar de pueblo en las calles. Está en germen el poder de una conciencia ciudadana que será imparable. Un hito de rebeldía fue lo que ocurrió en Magallanes, la región más austral del mundo,  hace poco tiempo, cuando los ciudadanos ocuparon las calles por su legítima demanda de gas. Han seguido los pescadores artesanales que defienden lo que el mar a todos nos da, de la voracidad arrasadora de los barcos factoría.

Anteayer miles de estudiantes y educadores, incluidos los rectores de las universidades, demandaron derecho a la educación pública. Ayer otros miles de ciudadanos en todo el país coparon calles y plazas exigiendo fin al daño planetario que representa el proyecto de centrales Hidroaysén. Antes y ahora los pueblos originarios demandan sus justos derechos históricos, que coinciden con todos estos temas de fondo de la población chilena.

En todo hay un profundo sentido de soberanía nacional, de dignidad y de no resignación. Ningún pueblo aceptara' resignado el destino que el poder financiero trasnacional quiere imponer a toda la humanidad.


Chile,mayo 14 de 2011.
*Profesor de Estado